27 de noviembre de 2009
Convocadas las líneas de ayuda para el pequeño comercio de Castilla-La Mancha.
Dentro de las medidas del Plan Regional de Comercio El presupuesto para 2010 destinado a la modernización y mejora del pequeño comercio de Castilla-La Mancha y al fomento de la actividad ferial y promoción comercial asciende a 1,5 millones de euros, un 6,7 por ciento más que en 2009.
El Diario Oficial de Castilla-La Mancha del 25 de noviembre ha publicado las resoluciones de la Vicepresidencia y Consejería de Economía y Hacienda por las que se convocan las líneas de ayuda al sector comercio de Castilla-La Mancha. Se trata de las ayudas para la modernización y mejora del pequeño comercio de Castilla-la Mancha para 2010 y las subvenciones para la actividad ferial y la promoción comercial en nuestra Región.
La vicepresidenta y consejera de Economía y Hacienda, María Luisa Araújo, ha destacado la importancia cuantitativa y cualitativa de este sector económico que representa más del 8,5 por ciento de la riqueza de Castilla-la Mancha, y se convierte en un instrumento dinamizador y vertebrador de la vida social y urbana.
En este sentido Araújo ha resaltado el esfuerzo inversor del Gobierno regional para apoyar a esta actividad económica y ha indicado que el presupuesto para estas líneas en 2010 ascenderá a 1,5 millones de euros, un 6,75 por ciento más que en 2009.
“Este sector está representado en la región por muchísimas empresas, pequeñas y medianas, y genera muchos puestos de trabajo, de ahí el apoyo incondicional del Gobierno castellano-manchego con estas empresas, que dan empleo a más de 100.000 trabajadores”, ha indicado.
Estas ayudas se enmarcan dentro del Plan Regional de Comercio, que recoge actuaciones por importe de 47 millones de euros para el periodo 2009-2012, que ha sido presentado y consensuado con las asociaciones empresariales de la Comunidad Autónoma. Estas medidas contribuyen a fomentar la introducción de la innovación, las mejoras en la oferta comercial y la participación en las ferias comerciales.
El Plan Regional de Comercio responde al compromiso explicitado en el Pacto por Castilla-La Mancha para dotar al sector de un diagnóstico y un instrumento de apoyo con el objetivo de contribuir a la modernización, especialización y adaptación de las formas tradicionales de comercio.