19 de febrero de 2010
Replantear el sistema de créditos a Emprendedores
La Ley de Economía Sostenible incluye una reforma del funcionamiento del ICO. Una oportunidad para mejorar, entre otros, los sistemas de financiación a Emprendedores.
Uno o varios Emprendedores eligen una línea de financiación del
Instituto de Crédito Oficial (ICO) para desarrollar su proyecto. Acuden
a un banco que media para su concesión y entregan toda la documentación. Varios días después la entidad les llama para decirles que necesitan avales para recibir el préstamo solicitado.
Esta historia la han vivido miles de Emprendedores en nuestro país. Pero
¿es lógico que un banco siga los mismos criterios que utiliza para
conceder sus préstamos cuando sólo media en una operación en la que
quien arriesga su dinero es el Estado?
Aún más, como recoge el estudio Son de fiar los innovadores de la
Asociación para el Desarrollo y la Innovación Empresarial (AS-Innova),
“la paradoja es mayor, porque en el improbable caso de que haya
garantías, ¡la banca preferirá prestar su propio dinero, bajo sus
propias condiciones, que el del Estado, que implica unas condiciones
(comisiones, intereses, etc.) menos favorable para su bolsillo!”.
Una oportunidad histórica
La reforma del ICO que se va acometer debería contemplar estos graves
problemas. Entre las propuestas de AS-Innova está la de que “la banca y
la Administración debería exigir de los Emprendedores la presentación de
Planes de Negocio sólidos, que demuestren un cociente beneficio/riesgo
favorable. Ese cociente debería ser garantía suficiente para la
concesión de préstamos”.
Otra de sus propuestas en este sentido es la de que "La Administración
debería dedicar una parte de la financiación que pone a disposición de
los innovadores a través de la Banca a crear un Fondo de Garantía que
facilite la concesión de créditos a los Emprendedores, sin necesidad de
que estos los garanticen personalmente".
Y es que, concluye también este informe, "En las condiciones actuales,
es imposible que se desarrolle en España un tejido innovador, a pesar
del nada despreciable talento que se genera en los centros de
investigación públicos y en el sector privado". Es decir, o cambiamos o
seguiremos igual de mal.
Fuente: Revista Emprendedores.