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Una vez que se tiene claro la cadena franquiciadora de la que se quiere formar parte, se ha encontrado el emplazamiento adecuado en el que ejercer la actividad e incluso se han barajado las posibles vías para obtener financiación, llega el momento de rubricar la relación entre ambos empresarios, a través de un contrato de franquicia que unirá a ambas partes por un periodo de tiempo determinado, y en el cual se han de recoger una serie de elementos y cláusulas básicas.
Fases del contrato de franquicia:
1.- Fase precontractual
Antes de que se produzca la firma del contrato de franquicia de una manera formal, el candidato a franquiciado está en su pleno derecho de solicitar al franquiciador información precontractual sobre su enseña. En la misma deberán estar recogidos siete aspectos a todas luces fundamentales:
1. Datos de identificación del franquiciador.
2. Certificación acreditativa de tener concedido para España, y en vigor, el título de propiedad o licencia de uso de la marca.
3. Descripción general del sector de actividad objeto del negocio.
4. Experiencia de la empresa franquiciadora: incluirá la fecha de creación de la firma, su evolución y su desarrollo.
5. Contenido y características de la franquicia y de su explotación: estimación de las inversiones y los gastos necesarios para la puesta en funcionamiento del negocio; las características del saber hacer o la asistencia que se le prestará al franquiciado.
6. Estructura y extensión de la red en nuestro país.
7. Elementos esenciales del acuerdo de franquicia, que recogerá los derechos y obligaciones de ambas partes.
2.- Fase de perfección y ejecución del contrato
No existe un contrato-tipo para el sistema de franquicia pero sí hay algunos aspectos que deben ser tenidos en cuenta a la hora de cumplir las obligaciones de cada una de las partes en la relación comercial que se ha firmado en el contrato de franquicia.
3.- Extinción del contrato
Además, en el contrato también han de quedar establecidas, la zona de exclusividad territorial para la explotación de la franquicia; el plazo de vigencia del mismo y las condiciones de renovación, y las causas de una posible rescisión, estipulando la forma de resolver el conflicto entre las partes, bien por la vía judicial ordinaria o recurriendo a al fórmula del arbitraje, en una cláusula específica.